Y después, ¿qué sigue?
Que la clase media no marcha: pues otra vez salimos, aunque no sepamos cómo formarnos en bloques ni cantar muchas consignas.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.