Por Claudia Pérez Atamoros
El Aleph digital. Del libro impreso a la lectura total, de Consuelo Sáizar de la Fuente, me puso a sacar cosas de los cajones. Recuerdos, nombres, una pieza de metal. Lo leí de un jalón. No pude parar. Y cuando terminé, tenía el libro cerrado y la memoria de par en par.
Habré de releerlo. Con tiento, con pausa. Quiero preguntar. Agotar mis inquietudes. Dilucidar mis dudas. Conversar con sus palabras. Entender si entendí. Sumergirme y evocar de nuevo.