Por Cristina Gutiérrez
Esta semana, el periódico israelí Haaretz publicó una investigación que contradice cualquier narrativa que Benjamín Netanyahu haya construido sobre el 7 de octubre de 2023. Según el reportaje, unos diez días antes de los ataques de Hamás, el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, advirtió personalmente al primer ministro israelí sobre los preparativos de una operación a gran escala para atacar Israel. En una conversación de 45 minutos, el líder emiratí transmitió a Netanyahu información sobre los planes del entonces jefe de Hamás, Yahya Sinwar, para lanzar una operación de gran magnitud; un “terremoto” fueron las palabras. Bin Zayed instó a Netanyahu a tomarse la advertencia “en serio”, sin embargo, el primer ministro reaccionó con calma, asegurando que su gobierno tenía todo bajo control y que estaban preparados para cualquier escenario. No avisó a su gabinete de seguridad. No informó al jefe del Shin Bet ni al director del Mossad. No hizo nada.
Como era de esperarse, la oficina de Netanyahu ha llamado al reportaje “una mentira absoluta” y negó haber recibido una advertencia por parte del presidente emiratí en aquel periodo. Ante esto, los cuatro líderes de los principales partidos de oposición han emitido una comunicado pidiendo “una investigación inmediata y en profundidad” sobre las acciones del mandatario y poder esclarecer “¿Qué sabía Netanyahu, cuándo lo supo, por qué no informó a las fuerzas de seguridad y por qué no actuó para proteger a los civiles israelíes?”.