Tú también puedes compartir tu historia, Zoe te escucha.

Cuéntala aquí
audio-thumbnail
Audiocolumna
0:00
/213.336

Mi nombre es Janet, tengo 43 años.

A mí me diagnosticaron en el 2018, cuando yo tenía 36 años. Realmente yo acudía al Seguro Social y me diagnosticaron tarde porque me hicieron mi biopsia y no me dieron resultados hasta 8 meses después. 

Inmediatamente me mandaron a tercer nivel a La Raza y tuve una atención muy buena, oportuna, sobre todo le doy a eso el crédito en que por mi edad pude moverme mucho, investigar y casi corretear a los doctores para que me pudieran atender.

Tuve un contacto en La Raza con un doctor de cirugía reconstructiva que me ayudó mucho, llegué en octubre de 2018 y para enero de 2019 ya estaba en quirófano, me hicieron una mastectomía radical del lado izquierdo. Fue un proceso difícil, pero también fue todo tan rápido que no tuve el tiempo de procesarlo, solamente tuve el tiempo de agarrar fuerzas y seguir adelante. Yo no quería quimios ni nada de eso, pero bueno, al final no era mi decisión.

Para marzo me dijeron que efectivamente sí tenía cáncer, no recuerdo bien si era etapa 3 porque la verdad estaba cerrada y no recibía la información, a veces era muy confuso. Mi caso era positivo a receptores hormonales, por lo tanto, tenía que recibir quimios, radioterapia y 17 vacunas. Entonces, me aventé las quimios, también fue un proceso difícil, eran 6 quimios, solamente tuve 5 y 25 radioterapias.

En todo este proceso estuve muy acompañada por cirugía reconstructiva,  por mi edad se me podía reconstruir, pero pues no se me hizo, yo decidí que no, decidí y (en todo este proceso) yo decidí aceptar mi cuerpo tal como había cambiado, no necesitaba otra cirugía más o meterme a quirófano después de todo lo que ya había vivido. Luego de eso, en 2020, llegó la pandemia y  ya no tuve más citas en el hospital ni nada. La verdad tomé la difícil decisión de no tomar tratamiento hormonal, difícil porque en ese momento yo no sabía si eso era bueno o malo, pero sabía que también eso podía tener muchos cambios en mí.

Decidí cuidar mi salud, ir a terapia psicológica, de hecho a terapia psicológica fui desde un inicio, desde que me diagnosticaron. Decidí comer, alimentarme mejor, no tomar, o sea hice un cambio radical en cuanto al cuidado de mi salud, ¿por qué? Porque yo creí mucho en que mi cuerpo podía sanar, no solamente con las quimios, no solamente con las radios, sino también con una forma de pensar y actuar sobre mi cuerpo, entonces tomar la decisión sobre lo que a mi cuerpo le haría bien, dependía mucho de mí. 

Obviamente sí, tenía un trauma posterior a todo lo que había vivido. Estuve dos años con mucha ansiedad, pero también tuve herramientas, tuve terapia.

Me gustaría que quienes me lean pudieran saber a tiempo si tienen algo en sus senos. Toquémonos, atendamos eso, no lo dejemos. Yo por miedo me detuve en muchas cosas antes de que me diagnosticaran y al final pues gracias a la vida estoy aquí, a Dios, a los doctores, a mí.

Mi consejo es que todo se puede superar siempre teniendo el sostén, las herramientas que uno mismo busque para salir adelante, cuidando y reconociendo y escuchando siempre al cuerpo que es una maravilla y siempre hay que escucharlo. Hay que escucharnos, hay que querernos, hay que cuidarnos y pues yo le agradezco a la vida estar aquí.

Si hay alguien allá que me esté leyendo que esté pasando una situación difícil, yo les digo que crean en todo, que crean y se agarren de todo lo que puedan para salir adelante. Yo les deseo toda la fuerza, todo el sostén y les abrazo con mucho amor.


Zoe es un proyecto editorial de Opinión 51 que busca contar historias de pacientes de cáncer de mama, sus miedos pero también su motivación y su fuerza. Creemos que las palabras abrazan y acompañan, tu historia puede ser una fuente de esperanza para alguien más.

Haz click en el siguiente enlace para contarnos tu historia. Queremos escucharte.

Proyecto independiente posible gracias al apoyo de AstraZeneca.


Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.


Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.