Por Marilú Acosta
Como ahora tenemos que ser expertas, expertos, expertes en Hantavirus les he preparado una guía que les permitirá discutir a gusto en redes sociales y uno que otro evento presencial.
Este virus no tiene mucho que empezó con sus fechorías. En las riberas del río Hantan, por ahí de 1950-53, sucedió la guerra de Corea en la cual hubo más de 3 mil casos con lo que se denominó fiebre hemorrágica coreana, entre las tropas de Naciones Unidas (ONU). No supieron qué originó el brote hasta 1978, que descubrieron al virus responsable, y lo nombraron como el río donde inició como virus epidémico: río Hantan = virus Hantaan = Hantavirus.
A la enfermedad le seguían diciendo “coreana” hasta que en 1982 encontraron al hantavirus también en Europa, entonces, la Organización Mundial de la Salud (OMS) nombró oficialmente a los estragos del hantavirus como fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), enfermedad de Euroasia. En 1987 deciden clasificar las familias de Hantavirus porque ya no sabían quién era primo de quién, ni quién era asiática y quién europeo. Los virólogos tenían trabajo suficiente para rato cuando el Hantavirus, cual Adele, les dice: “Hello from the other side”. Hantavirus saluda al mundo en 1993 desde la región de las Cuatro Esquinas de Estados Unidos (Colorado, Utah, Arizona y Nuevo México). A estas nuevas versiones de Hantavirus las llamaron “Nuevo Mundo” con cepas “Andes” y “Sin nombre” (así de ingeniosos), convirtiendo el virus Euroasiático en el del “Viejo Mundo”.
Cómo, cuándo, por qué, con quién, en dónde cruzó las aguas, quién sabe, pero no solo está del otro lado sino que ya no es el mismo. La gemela malvada-Nuevo-Mundo genera una nueva enfermedad: el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV) teniendo una mortalidad entre 35% y 50%, mientras que la Gemela no-tan-mala-Viejo-Mundo, está entre el 1 y 15%. Esto de que sobreviva el más fuerte se pone intenso, pareciera que la naturaleza se empeña en acabar con la sobrepoblación mundial a como dé lugar, es que también ya somos por lo menos 8 mil trescientos millones de personas.
Dicen que la pareja que detonó el brote adquirió el virus en un paseo para ver pájaros. En realidad pudo haber sido en cualquier lado —del Nuevo Mundo— donde hubiera saliva, orina o excremento de alguna ratita rural contagiada. Jamás sabremos con seguridad cómo y dónde se infectaron, lo que sí es indiscutible es que el 1º de abril, cuando embarcaron el MV Hondius en Ushuaia, Argentina, entre los 88 pasajeros y 59 tripulantes, una o varias personas llevaban el virus dentro de su organismo. Como el marido es el primero en presentar síntomas y morir, los consideran los pacientes 0, pero al tener el Hantavirus 6 semanas de incubación (hasta 45 días), cualquiera pudo ser el paciente 0 en el MV Hondius.
El 6 de abril el marido empieza con síntomas genéricos: fiebre, dolor de cabeza, dolor abdominal y diarrea. La clave está en que se deteriora rápidamente, empeora con dificultad respiratoria y termina muriendo cinco días después: el 11 de abril.
Entre el 21 y 24 de abril llegan a la Isla de Santa Elena donde desembarcan el cadáver, la esposa con malestar gastrointestinal y otros 28 pasajeros que deciden irse a casa. En el barco, un hombre busca al médico del barco al presentar fiebre y dificultad respiratoria.
El 25 de abril la mujer, junto con el cuerpo del marido, inicia la travesía hacia Países Bajos. En el vuelo la mujer empeora y termina desmayándose al llegar al aeropuerto internacional de Johannesburgo. La trasladan a un centro de salud, donde fallece al día siguiente (26 de abril) por neumonía atípica.
Al llegar a la isla de Ascensión, evacúan al hombre con síntomas graves. Llega a Sudáfrica el 27 de abril donde hoy continúa en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El 28 de abril, otra mujer del barco presenta síntomas de neumonía. Empeora rápidamente y fallece el 2 de mayo.
Ese mismo día, el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles (NICD) de Sudáfrica (el mismo que en noviembre de 2021 identificó y alertó al mundo de la presencia de omicron, el nuevo virus de COVID-19) confirma la presencia de Hantavirus en el hombre de UCI y notifica a la OMS.
El 3 de mayo el barco llega a Cabo Verde, con 3 pasajeros con fiebre y síntomas gastrointestinales. Evalúan a los pacientes y recolectan muestras de quienes quedan en el MV Hondius. El puerto no da permiso para evacuar enfermos o desembarcar a nadie. Uno de estos pacientes graves es el médico del crucero.
El 4 de mayo el NICD identifica el mismo virus en la esposa del primer fallecido. Este día la noticia salta a los medios de comunicación. El barco está inmovilizado frente al puerto, en estado de cuarentena.
El 5 de mayo, la OMS negocia con el Gobierno de España para que reciba al navío en Islas Canarias.
Entre el 5 y 6 de mayo, en un hospital de Suiza, se presenta con malestar uno de los pasajeros que descendió en la Isla de Santa Elena. Da positivo en hantavirus.
El 7 de mayo el Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, da una conferencia de prensa mientras que una azafata es hospitalizada en Amsterdam con posibles síntomas de hantavirus. Estuvo en contacto con uno de los pacientes confirmados.
El riesgo de que este Hantavirus Nuevo Mundo versión Andes se convierta hoy en pandemia es muy bajo. Sin embargo, sí estamos ante una emergencia internacional. Los países que están bajo vigilancia son: Suiza, hay una persona positiva al Hantavirus. En Estados Unidos, hay 5 pasajeros que viajaron en el crucero. En Reino Unido, hay 3 pasajeros del barco aislados en sus casas. Sudáfrica, por la esposa que murió y el hombre que permanece en UCI. Singapur: 2 personas están en autoaislamiento y son valorados para detectar hantavirus, uno de ellos tiene escurrimiento nasal.
Los virus son pequeñas cadenas de código genético determinadas para adquirir la mayor información posible para contagiar. No viven, ni se reproducen sino cuando están dentro de un organismo y ahí es donde reciben la información necesaria para volverse más eficientes y efectivos. De todos los Hantavirus, el Andes, perteneciente al Nuevo Mundo es el único que tiene la capacidad de contagiar entre humanos.
De este Hantavirus hubo un brote en Epuyén, Argentina. Una persona que estuvo en una área rural en octubre de 2018, asistió a una reunión social el 3 de noviembre sintiéndose un poco mal. El 14 de noviembre se identificó Hantavirus como causa de su enfermedad y fue el paciente 0. Entre el 20 y 27 de noviembre 5 personas que acudieron a esa fiesta, presentaron fiebre. Entre el 3 y 24 de diciembre 7 personas más tuvieron síntomas por Hantavirus. Los primeros días de enero 2019, 15 personas más enfermaron. A mediados y finales de enero, se suman 4 casos, y a principios de febrero otros 3. En total: 1 paciente 0, una reunión el 3 de noviembre, 142 personas aisladas por 30 días, 34 casos y 11 fallecidos. Les tomó 6 meses contener el brote, desde el contagio (octubre 2018) hasta que dejó de haber personas aisladas (finales de marzo).
Con este barco, el Hantavirus Nuevo Mundo está conviviendo con organismos de distintas nacionalidades (zonas geográficas), aprendiendo de todos ellos. Por ahora no es un problema de índole pandémico, sin embargo, lo que estamos viendo es cómo se gesta un virus que provoca una pandemia.
El mundial empieza en pocas semanas, ¿los países anfitriones tienen algún sistema para detectar casos por Hantavirus, o cualquier otra calamidad epidemiológica? Me queda claro que México no, ni siquiera tiene la capacidad para detectar casos de intoxicación por arsénico.
Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.

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