14 de septiembre, las plumas de hoy

Este martes escriben Pamela Cerdeira, Laura Manzo, Yohali Reséndiz y Jimena de Gortari

¡Buenos días!

Es martes, y aunque los días pasan, difícilmente podemos quitarnos de la cabeza las imágenes de las inundaciones en Tula, Hidalgo, y las historias que flotan en la superficie días después como objetos a rescatar tras un naufragio.

Sobre ello nos habla Pamela Cerdeira quien visitó la zona devastada por las lluvias y donde murieron 14 personas en área Covid del Hospital Numero 5, y donde cientos de familias perdieron todo. “Perdieron todo” -para nuestro infortunio- suena casi a lugar común porque cada año ocurren tragedias por fenómenos naturales. ¿Cómo entender bien lo ocurrido? ¿Cómo lograr la empatía con los sobrevivientes que a la vez son víctimas? Leyendo Con el agua al cuello, un texto en el que la sensibilidad y capacidad de entender al otro nos consume en cada línea con la ansiedad de leer más. Pamela recrea y describe con precisión casi “ingenieril” lo que vivieron, sintieron y perdieron las familias de Tula, pero sobre todo destaca sus fortalezas.

Esa fuerza que han tenido que tomar miles de mexicanos que aparte de vivir una época de pandemia mal manejada, como señala Laura Manzo, (ya que México tiene una de las tasas más altas de letalidad por Covid 19) han tenido que enfrentar el desabasto de cosas tan básicas como los medicamentos. En su artículo de hoy La 4T no deja vivir, pero tampoco morir en paz, cuenta la historia de Montse, una señora que decidió no someterse a atención médica asistida por máquinas para alargar su agonía y decide optar por una sedación paliativa. Este caso, que vivió de cerca, revela cómo su familia no encontró los fármacos requeridos para atender la voluntad de la enferma, tal como ocurre a otros mexicanos que no tienen acceso a medicamentos de todos los tipos. ¿Hasta cuándo y cómo se solucionará? Se pregunta.

Ese desamparo que siente un ciudadano común al no tener acceso a la salud, es perceptible también en otros derechos constitucionales. Tal es la historia de Claudio Yasser, un menor de edad que desde los 12 años ha ido de instancia en instancia para buscar protección de las autoridades de la Ciudad de México, pero solo encontró maltratos, abusos y que lo sedaran constantemente por años. Yohali Reséndiz cuenta su historia. Describe diálogos y datos contundentes documentados por la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México que lleva el caso.

Y para cerrar este newsletter, te recomendamos no perderte el texto de Jimena de Gortari, nuestra especialista en sonidos, quien además ofrece su columna en audio en esta ocasión. En Sonidos de la Ciudad, de Gortari nos guía por una ruta donde la sonoridad en la Ciudad de México es la protagonista. ¿Cómo era antes de la pandemia, cómo se vivió el silencio durante los meses de encierro? Jimena ronda sobre esas preguntas y, sobre todo, ofrece respuestas de lo más interesantes.

Esperamos que tengas un buen martes y ya estés preparando tu cena mexicana a propósito del Día de la Independencia de México.

Da click para leer las columnas completas:

Pamela Cerdeira

Con el agua al cuello

“Yo no puedo dejar de ver la frente en alto y el ímpetu de una comunidad que en cuestión de dos horas perdió casi todo, casi todo, menos la dignidad”


Laura Manzo

La 4T no deja vivir, pero tampoco morir en paz

“El desabasto no solo afecta a aquellos diagnosticados con esquizofrenia, autismo o bipolaridad, por mencionar solo algunas enfermedades mentales; sino también a las personas que buscan aliviar dolores de muerte, que buscan morir”


Yohali Reséndiz

¿Menores maltratados en manos de la autoridad?

“Conociendo la historia de Claudio Yasser, me pregunto, ¿No existe un sistema judicial adecuado para niños y adolescentes sin estos brutales métodos?”


Jimena de Gortari

🎙️ Sonidos de la Ciudad

Audiocolumna | “Recuperar el derecho al silencio es una apuesta de futuro, por lo que creo que hay que romper una lanza. Sé que será difícil pero el inicio de cualquier cambio siempre proviene de la reflexión y esta es la mía”


Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.