Por Rosa Covarrubias
“Lionel Messi ha llevado el fútbol a un nivel que suspende el juicio. Absortos ante sus jugadas, los árbitros son como nosotros: mudos testigos de la gloria”. Juan Villoro, Balón dividido.
No es fácil ser futbolista en Argentina; mucho menos, ser Messi.
Lionel Andrés Messi llegó a la Albiceleste destinado a devolverla a la gloria, a llevarla nuevamente a los cuernos de la luna y, de alguna manera, a convertirse en el “Messías”. Porque en Argentina, cuando se habla de Dios, hay un nombre y apellido que parece estar reservado para Diego Armando Maradona.
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