Por Rosa Covarrubias
No fue un domingo cualquiera en la Ciudad de México. De nueva cuenta, entre los festejos del Día de Muertos, se llevó a cabo el Gran Premio de la Fórmula 1, un evento histórico por donde se le mire.
Con tan solo 20 años, Andrea Kimi Antonelli se convirtió en el campeón más joven en la historia de la Fórmula 1.
Tuvieron que pasar 73 años para que Italia tuviera de nuevo un campeón en la categoría reina. La diferencia radica en que Giuseppe “Nino” Farina (1950) y Alberto Ascari (1952 y 1953) lo consiguieron con escuderías italianas —Alfa Romeo y Ferrari, respectivamente—, mientras que Kimi lo logró a bordo de un Mercedes.