Por Rosa Covarrubias
audio-thumbnail
Audiocolumna
0:00
/190.176

La base indudable de un buen rendimiento en los deportistas de élite descansa, en primer lugar, sobre un plan de entrenamiento riguroso. Sin embargo, este esfuerzo se mantendría incompleto sin la compañía indispensable de una adecuada alimentación. Durante décadas existieron diversos mitos alrededor del consumo de ciertos alimentos en el deporte. Una mala información, aunada a un plan nutrimental fallido, fueron las causas directas por las que muchos de ellos se dejaron de consumir por largos periodos.

Por fortuna, los planes de entrenamiento y la tecnología aplicada al deporte no son las únicas herramientas que han visto un avance significativo a través de los años. La ciencia ha ido de la mano de la nutrición, convirtiéndose en un pilar fundamental para evitar el desgaste muscular, el agotamiento energético y la aparición de lesiones.

Pese a los prejuicios que aún persisten, el pan ha formado parte constante de la dieta de los deportistas de alto rendimiento. Los carbohidratos que aporta resultan fundamentales para brindar la energía necesaria a cada atleta en sus respectivas disciplinas. Al ser un alimento que no se consume solo, sino que suele ir acompañado de proteína animal, vegetales y frutas, se posiciona como el complemento perfecto para aportar los nutrientes necesarios.

Joaquín Beltrán, quien fue futbolista profesional por más de 15 años y actualmente dirige una academia de desarrollo de jugadores, respalda esta visión cuando señala que el consumo del pan es bueno, te da energía, y puede incorporarse de manera estratégica a la alimentación diaria considerando los momentos del día que mejor favorezcan el rendimiento del deportista.

Cabe destacar que la necesidad de llevar una dieta balanceada no es exclusiva de los deportistas de alto rendimiento; abarca a cualquier persona. Hace tres décadas practicaba canotaje, no en alto rendimiento, pero es una disciplina de mucha exigencia. Recuerdo muy bien al médico de la federación, Lalu Coriolan, reiterándonos la importancia de alimentarnos bien y de consumir carbohidratos. El desgaste de remar entre seis y ocho kilómetros diarios, sumado al entrenamiento en el gimnasio, exigía una buena inyección de energía; por ello, el pan formaba parte de sus recomendaciones.

Hoy en día, la diversidad de pan —como el de centeno, de grano entero, de masa madre e integral— permite adaptar su consumo a la exigencia de cada persona. Al respecto, los expertos del Instituto de Ciencias de la Salud y la Actividad Física (ISAF) en España recomiendan que, en caso de un gasto energético moderado, se opte “por la versión integral que, además de un mejor valor nutricional, contribuye a una mayor saciedad”.

Al ser un alimento que no falta en la mesa de las familias mexicanas, además de aportar la energía indispensable, el pan contribuye con fibra, proteínas, minerales y vitaminas del grupo B, reafirmándose como un alimento funcional dentro de una dieta equilibrada. 

La nutrición deportiva no admite fórmulas universales: es fundamental realizar diversos estudios y evaluaciones individuales para entender los requerimientos únicos de cada cuerpo, permitiendo que la alimentación se adapte a la fisiología y demandas metabólicas específicas de cada persona.

✍🏻
@RCova18

Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.


Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.