Por Sonia Serrano Íñiguez

Tras una larga lucha, protestas y hasta huelgas de hambre, finalmente en Jalisco se publicó y entró en vigor la reforma que prevé la violencia vicaria. El concepto, cuya principal expresión es el uso de los hijos para dañar a la madre, fue incorporado a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y a los códigos Civil y Penal locales.

La reforma, a diferencia de los avances que ha habido en la legislación sobre las diferentes violencias de género, se había atorado primero en el Congreso del Estado y luego en el escritorio del gobernador Pablo Lemus Navarro, quien sin explicación alguna no la publicó en el plazo que marca la ley. 

SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.