Por Stephanie Henaro Canales
“Cuando la superpotencia empieza a empacar, es porque el mapa ya habló”,
Apuntes desde café colón.
En Doha, las luces del desierto no parpadean: se quedan fijas. En la base de Al Udeid —el corazón del mando estadounidense en la región, con alrededor de 10,000 efectivos— algunos empiezan a salir. No es una retirada cinematográfica; es el tipo de movimiento que hacen los imperios cuando quieren mandar un mensaje sin disparar todavía.
Y ese mensaje no va dirigido a Qatar. Va dirigido a Teherán… y a todos los vecinos que viven pegados al borde del incendio.
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