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Mi locura compartida
Nos disculpamos. Nos comprendimos. Nos hicimos cómplices. Juntas nos convertimos en animal irracional y lo celebramos juntas.
Pensar acompañados
No dejamos de sentir. Dejamos de saber cómo nombrarlo.
Tu cuerpo dejó de ser una caja negra
El verdadero lujo del futuro no será pagar la medicina más cara, sino entender nuestro cuerpo antes de que empiece a gritar.