Un país cansado de odiar
El problema no son las oportunidades, es la actitud. No nos destruye la desigualdad, sino la desconfianza.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.