Por Yessica de Lamadrid
Las mujeres ya llegaron al poder. Lo incómodo es aceptar que el poder no cambió con ellas.
Durante décadas, la pregunta central de la agenda política de las mujeres fue clara: ¿cómo lograr que las mujeres lleguen al poder?
Hoy, esa pregunta empieza a quedarse corta. Porque el problema ya no es el acceso. El problema es lo que el sistema les permite hacer una vez adentro.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...