Por Yohali Reséndiz
audio-thumbnail
Audiocolumna
0:00
/282.936

“Ayúdanos a localizarla, está desaparecida”, escribí en mis redes sociales el 21 de febrero.

Ese mismo día circulaba la ficha del Protocolo Alba Morelos, folio ALBAMOR/30/2026, emitida por la Fiscalía General del Estado de Morelos a través de la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas. En ella se identifica a Kimberly Joselin Ramos Beltrán, 18 años, estudiante de la Licenciatura en Contaduría en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, dentro de la Facultad de Contaduría, Administración e Informática.

Fecha de la última vez que fue vista: 20 de febrero de 2026, en Cuernavaca.

El 20 de febrero, de acuerdo con lo declarado por sus padres, el último contacto ocurrió antes de las 6:30 de la mañana, entre las 6:00 y las 6:20. Después de ese momento se perdió la comunicación.

El 21 de febrero la familia presentó la denuncia formal ante la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas y se activó el protocolo de búsqueda.

En los días posteriores se realizaron marchas y concentraciones de estudiantes y familiares en Cuernavaca, tanto en el campus universitario como en el centro de la ciudad, para exigir avances en la investigación.

También en ese periodo, algunas agrupaciones locales informaron públicamente que decidieron no replicar la ficha de búsqueda en sus propios canales, decisión atribuida a sus criterios internos de difusión.

El 24 de febrero los padres acudieron a la Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos para solicitar apoyo en la revisión de grabaciones del programa Ruta Segura.

El 25 y 26 de febrero se revisaron horas de material audiovisual de unidades de transporte público.

El 27 de febrero la Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos, representación estudiantil de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, entregó a la Fiscalía la primera evidencia recabada.

El 28 de febrero se amplió la revisión y se entregó nuevo material a solicitud de la autoridad.

Derivado de los actos de investigación iniciados desde el 21 de febrero, la Fiscalía del solicitó y obtuvo orden de aprehensión contra Jared Alejandro “N”, por su probable responsabilidad en el delito de desaparición cometida por particulares y además identificado con la venta de droga al interior del campus. 

De acuerdo con la investigación periodística recabada por esta columnista mediante el análisis de los teléfonos celulares se estableció que mantenía una relación sentimental y que estuvo en contacto con Kimberly previo a su desaparición y se aprecia que estuvieron activos en varias zonas del campus y sus alrededores según la investigación. 

En audiencia inicial, un juez impuso prisión preventiva como medida cautelar. El proceso quedó en etapa judicial.

Como parte del operativo interinstitucional de la Secretaría de Seguridad Pública de Morelos, la Guardia Nacional y el Ejército, la búsqueda se desarrolló en la zona norte de Cuernavaca, la Fiscalía informó ayer 2 de marzo del hallazgo de un cuerpo sin vida en uno de los polígonos de intervención. Personal de la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas, de la Agencia de Investigación Criminal y de la Coordinación General de Servicios Periciales realizó las diligencias conforme a los protocolos legales y científicos para determinar identidad, causa de muerte y temporalidad del fallecimiento.

Luego se confirmó que el cuerpo correspondía a Kimberly Joselin Ramos localizado en un predio del poblado de Chamilpa, una zona boscosa de Cuernavaca que colinda con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Este hallazgo no es un dato menor debido a que el hallazgo ocurre en un entorno urbano y universitario, en una zona con tránsito constante de estudiantes y transporte público. La cercanía física con la universidad coloca este caso en un debate más amplio sobre seguridad en zonas académicas.

Este caso no fue un hallazgo fortuito fuera de contexto, sino resultado de un operativo interinstitucional en un polígono previamente delimitado. A partir de este punto, la investigación ya no gira únicamente en torno a la desaparición, sino también a la causa de muerte y a la eventual reclasificación jurídica que determinen los dictámenes periciales.

La línea del tiempo cierra con un hallazgo pero el proceso judicial continúa.

Y es necesario escribir, sin ningún  ánimo de minimizar lo sucedido a Kimberly Joselin Ramos Beltrán que ya es trágico y doloroso, que las autoridades involucradas incluida la gobernadora Margarita González Saravia, jamás escatimaron en recursos humanos para localizar a la joven estudiante con vida y la sensibilidad de estar cercanos a los padres, algo que en los sexenios anteriores no se veía. En Morelos quienes cometen feminicidio se les investiga y atrapa en una suerte de darles justicia a quienes les arrebataron la vida.

✍🏻
@yohaliresendiz

Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.


Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.