Por Yohali Reséndiz
En Morelos no detuvieron solamente a un presunto líder criminal sino a un hombre que sabe demasiado sobre quién protegía, quién avisaba, quién cobraba y sobre todo, cómo es que el crimen organizado dejó de esconderse en el estado y comenzó a convivir con estructuras de poder que durante años negaron ver lo que estaba ocurriendo.
La captura de Rodolfo “N”, alias “Don Ramón”, identificado como líder de “Los Linos”, no es una detención cualquiera. Es quizá el inicio de la etapa más peligrosa políticamente para Morelos ya que lo delicado no es únicamente cuántas drogas movía la organización o cuántas armas tenía o cuántos delitos se le atribuyen, ya que finalmente muchos de esos datos ya habían sido expuestos durante meses en las conferencias de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad hasta hace unas semanas.
Lo que debe preocuparles a muchos es que “Don Ramón" ya comenzó a “cantar”.
¿Nervios?
Durante años en Morelos han habido señales.
Muertos relacionados con el crimen organizado.
Narcolaboratorios.
Casas de seguridad.
Bodegas de droga.
Robo de camionetas de lujo.
Vehículos utilizados para trasiego.
Lotes de autos operando con absoluta tranquilidad.
Amenazas públicas.
Mantas.
Extorsión.
Halcones.
Colonias enteras tomadas por grupos criminales.
Ah pero nadie veía nada.
Fue en noviembre de 2025 cuando la violencia ligada al crimen organizado colocó de nuevo a Morelos mediaticamente. Las ejecuciones y operaciones criminales comenzaron a acumularse mientras crecían las presiones federales sobre las estructuras que operaban en el estado y luego comenzó la efectividad en los operativos a la llegada de Miguel Urrutia al estado.
Primero fueron las operaciones contra casas utilizadas para distribución y operación criminal.
Luego las detenciones de personas dedicadas al robo de camionetas de lujo presuntamente utilizadas para transportar droga.
Después fueron asegurados en Jiutepec varios lotes de autos que durante años operaron con absoluta impunidad mientras Rafael Reyes era alcalde y David Ortiz mantenía control político y operativo dentro del municipio.
Luego comenzaron los aseguramientos de narcolaboratorios por parte de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelos.
Después vino la bodega de droga en Yautepec.
Luego la captura del hijastro de “Don Ramón”.
Y hoy finalmente llegó la detención del propio líder de “Los Linos” gracias al trabajo de la Secretaría de Seguridad Ciudadana Morelos en coordinación con Guardia Nacional, Marina, PGR y Fiscalía del estado. Hoy su detención es una estrella para quienes trabajaron en ello durante meses.
Aquella manta con el rostro y mensaje para Rafael Reyes hoy cobra vida.
Fue una manta dirigida directamente a él, entonces presidente municipal de Jiutepec y hoy diputado local.
La manta señalaba presuntas negociaciones con “Los Linos”, reuniones y advertencias directas relacionadas con integrantes de la organización criminal, además de mencionar a Rodolfo Sotelo Adame, alias “El Señorón”.
En ese momento muchos dijeron que era guerra sucia, pero no.
Así que aquí, el problema es que quien ya fue detenido ha comenzado a hablar.
Según versiones que ya circulan dentro de espacios de seguridad, “Don Ramón” estaría proporcionando información sensible sobre presuntas protecciones políticas, movimientos de droga, rutas, laboratorios clandestinos, operadores, acuerdos y relaciones que podrían sacudir estructuras políticas y de seguridad en Morelos.
¿Nervios?
Y así como ocurrió con otras organizaciones criminales en México, “Los Linos” no solamente tendrían operaciones locales aunque son responsables de las muertes de los últimos 12 años en Yautepec y Jiutepec.
Las investigaciones apuntan también al tráfico y envío de droga hacia Estados Unidos y eso cambia completamente el escenario.
Ya que cuando hay vínculos con narcotráfico internacional, lavado de dinero y trasiego de drogas hacia territorio estadounidense, las investigaciones dejan de ser estatales y Estados Unidos puede intervenir.
El último narcolaboratorio asegurado en Morelos presuntamente pertenecía precisamente a esta estructura criminal.
¿Quiénes los dejaron crecer?
¿Quiénes convivieron políticamente con ellos?
¿Quiénes recibieron advertencias y jamás actuaron?
¿Quiénes ignoraron las mantas?
¿Quiénes permitieron que Jiutepec se convirtiera en punto de operación?
¿y quiénes deben separarse del cargo mientras avanzan las investigaciones?
Porque durante doce años estas estructuras criminales crecieron bajo condiciones de absoluta impunidad.
Y fue hasta ahora cuando comenzaron los aseguramientos de narcolaboratorios, las operaciones contra casas de seguridad, las capturas de objetivos prioritarios y detenciones como la de “El Brujo”, señalado por el homicidio de un policía municipal y posteriormente detenido en Temixco.
Hoy Morelos entra a otra etapa,
La etapa donde están cayendo líderes.
Por eso el nombre del diputado Rafael Reyes está en el centro de la conversación pública ya que siguiendo la dinámica nacional que hoy enfrenta México frente a posibles vínculos o señalamientos relacionados con estructuras criminales, Rafael Reyes tendría que separarse del cargo para permitir investigaciones transparentes y sin poder político de por medio.
Y si, es verdad, renunciar no significa aceptar culpabilidad pero sí permitiría que las investigaciones avancen porque quieran o no… Don Ramón sabe demasiado.
Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.

Comments ()