Por Yolanda Morales
Sochil Martín nació dentro de la Iglesia La Luz del Mundo. Desde pequeña, según relata su familia, fue cercana a Naasón Joaquín, el jefe de una iglesia que actualmente purga una condena en Estados Unidos por trata de menores. Sochil fue una de estas niñas abusadas por un líder que prometía el cielo en la tierra.
Hoy tiene 40 años de edad, un esposo de nombre Shiram Guzmán y una pequeña hija. Esa misma familia exige justicia y en ocasiones siente temor, pero en las últimas semanas se han dedicado a hablar con la prensa porque en México se decidió dar carpetazo a este caso.
Para Sochil, la primera denunciante, la pesadilla no comenzó con un líder, sino con una estructura. Su testimonio fue la piedra angular que derribó el muro de silencio en California, pero al mirar hacia México, el sentimiento es diferente. Un día antes de la audiencia en Puente Grande Jalisco tuve la oportunidad de entrevistar a Sochil y a Shiram, con un nudo en la garganta, con fuerza en su voz Sochil no deja de recordar que más de la mitad de su vida fue abusada por un líder que dentro de la organización es confundido con un Dios.
A pesar de que la Unidad de Inteligencia Financiera en México congeló cuentas por presuntos delitos financieros, para las víctimas, el sistema penal parece paralizado. Para Sochil el Gobierno de Estados Unidos ha investigado corrupción, trata y en México según la joven madre de 40 años de edad no hay justicia, “Aquí no ha pasado nada es una burla”.
El caso de Sharim Guzmán, su esposo, es una historia similar, el de una vida entera dedicada a una fe. A pesar de haber denunciado formalmente en México hace años, el resultado ha sido el olvido institucional, “En México se presenta la denuncia en junio de 2019... después de casi 7 años, deciden dar un carpetazo y cerrar la investigación. La Fiscalía no hizo lo correcto”.
Esta pareja se atrevió a hablar, ahora lo que también les ocupa y les preocupa es la seguridad de su pequeña familia, al denunciar se han quedado casi solos. “Siempre existe ese miedo... tenemos 10 años que salimos y ella tiene 13, nuestro mayor miedo es que le hagan algo a nuestra hija”. Me comentó Sharim
Con la audiencia, aplazada para el 27 de abril, en Puente Grande, las víctimas esperan que la narrativa cambie. Tras años de insistencia y búsqueda de justicia, pretenden que las autoridades en Jalisco demuestren que la justicia no se detiene en la frontera.
Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.

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