Por Yolanda Morales
Tijuana siempre es esa casa que hace exactamente lo que mejor sabe hacer: recibir. No importa de dónde vengas, qué idioma hables o cuántas fronteras hayas tenido que cruzar; esta esquina del mundo tiene una vocación innata para acomodar una silla más a la mesa.
Lo demostró de nuevo en esta jornada mundialista. En la cancha, Irán y Bélgica firmaron un emocionante empate, pero en las tribunas y en los rincones de nuestra región binacional, el verdadero triunfo fue la unión de culturas. No se necesito de una gran campaña de publicidad, ni de miles de dólares en espectaculares para que de nuevo la esencia de Tijuana demostrara lo que mejor sabe hacer: RECIBIR.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...