Por Adriana Sandoval
Llego cuando todavía no amanece. La noche abraza la ciudad, el aire fresco me llena los pulmones y el tráfico aún duerme. Hay saludos, bostezos, abrazos, luces frontales y el sonido sordo de decenas de piernas calentando. Recibimos instrucciones y salimos.
Sé cómo se ve desde afuera. Yo también miré alguna vez a un running crew desde la ventana del coche y pensé en atuendos coordinados, en estatus, en quién va más rápido. Lo que no sabía es que nadie ahí pregunta cuánto corres ni cuánto tardas. Importa que viniste.
Los domingos llegamos a Polanco y las piernas nos llevan al zócalo, al lago de Chapultepec. Le rendimos homenaje a una ciudad que descansa y que, poco a poco, empieza a palpitar de vida con nosotros.
Mientras avanzamos, la ciudad cambia de aire. Empieza oliendo a húmedo y, sin que lo notemos, huele a pan, a café, a comida; el cielo va clareando sobre quienes caminan hacia su día, la bruma descansa en el lago y el frío se convierte, sin prisa, en un sol que nos calienta la espalda.
Lo que nos une es el mismo paso. Lo que nos distingue es adónde nos lleva. Para alguien, ese paso es soltar el día anterior; para otra persona, es el camino hacia su primer maratón; para alguien más, es dejar una tristeza kilómetro a kilómetro; para muchas personas, es la certeza de que el día ya empezó ganando. Compartimos las mismas calles y el mismo frío pero cada quien llega a un lugar distinto.
Con cada paso nos sostenemos. Nadie lo dice, nadie lo pide. Hay mañanas en que mis piernas pesan y alguien, sin decir una palabra, marca el paso a mi lado. Esa persona no sabe que me sostuvo. Y así, en silencio, estamos.
Terminamos por hoy y, tal vez, nos tomemos un café. No importa si alguien nos vio o nos aplaudió: empezamos bien, porque para nosotros el día ya sumó.
Por eso, si alguna vez miraste a un running crew desde afuera y sentiste algo parecido a las ganas, no necesitas ir rápido ni tenerlo todo claro. Solo ven.
Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.

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