Son las once con veintitrés minutos
Su mirada, poseída por el odio, olvidó los momentos entrañables y se perdió en la confusa arquitectura de un mundo desconocido.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.