Por Cristina Gutiérrez

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha reabierto el debate sobre la política exterior de Estados Unidos hacia Israel. En una entrevista reciente, el mandatario neoyorquino habló sobre la posibilidad de ordenar el arresto de Benjamín Netanyahu si el primer ministro israelí asiste, como está previsto, a la Asamblea General de la ONU en septiembre. Mamdani afirmó que Netanyahu “pertenece a La Haya” y que su administración mantiene una conversación activa con el departamento legal de la ciudad para explorar si existe algún mecanismo para hacerlo cumplir. La amenaza contra Netanyahu tiene como fundamento la orden de arresto emitida en 2024 por la Corte Penal Internacional por considerarlo responsable de cometer crímenes de guerra y de lesa humanidad, incluido el uso del hambre como método de guerra, contra la población civil de Gaza. 

El respaldo político a la acusación contra el primer ministro israelí ha crecido de forma contundente en los últimos meses. El 23 de junio pasado, la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado publicó un informe que documenta que más de 20,000 niños palestinos han sido asesinados y otros 44,000 heridos desde octubre de 2023, tanto en Gaza como en Cisjordania. La comisión determinó que en Gaza esas muertes constituyen genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, mientras que en Cisjordania las califica de crímenes de guerra, en un contexto de fuerza excesiva y creciente violencia de colonos contra los menores. Según el informe, alrededor del 30% de las personas muertas en Gaza desde el inicio de la guerra han sido niños, cuyo ataque deliberado es una de las pruebas centrales de la intención de Israel de cometer genocidio contra el pueblo palestino. El documento describe, además, la destrucción sistemática de orfanatos y escuelas, arrestos arbitrarios, tortura y abuso sexual de menores en centros de detención israelíes.  

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