Por Edelmira Cárdenas
Hay conversaciones de pareja que aparentemente empiezan en la cama, pero en realidad llevan años ocurriendo fuera de ella. ¿Por qué nunca me buscas? ¿Ya no te gusto? ¿Qué me falta?. Y del otro lado aparece algo como: Es que me presionas; Ya me da miedo acercarme porque sé que vas a querer sexo; Siento que cada vez que estamos juntos tengo que responder.
Esta es la historia de la mayoria de las parejas en mi consultorio. Son dos personas frustradas, heridas y, muchas veces, atrapadas en un círculo que ninguno sabe cómo detener. Una se siente no deseada. La otra se siente obligada a desear. Y aquí quiero decir algo muy claro: el deseo no funciona como obligación.