Por Yohali Reséndiz

“En verdad no me alcanza la vida”.

Lucía de Lourdes Sotelo Alcalá pronuncia esa frase después de enumerar abogados, denuncias, peritajes, enfermedades, deudas y años de una existencia atrapada en tribunales. No dice que está cansada, sino que la vida ya no le alcanza para defenderse, trabajar, pagar abogados, acudir a las audiencias, buscar a sus hijos, atender su salud y tratar de anticipar cuál será el siguiente procedimiento en su contra.

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.