Por Edmée Pardo

Fui a visitar el mar para dejar caer los ojos en los azules y adormecerme con el oleaje. No pude. El paso de la gente me tenía curiosa, observante. ¿Qué me dicen esos cuerpos?, ¿qué cuentan los dibujos de su piel?, ¿desde cuándo el tatuaje es escritura?

Antes de empezar mi investigación, recordé la película El libro de cabecera (1996), de Peter Greenaway. Cuenta la historia de Nagiko, una mujer obsesionada con la caligrafía, que mezcla erotismo y literatura en amantes que escriben sobre su cuerpo. Me acuerdo de unas imágenes bellísimas de caligrafía japonesa sobre la piel blanca de una mujer también bellísima, y de que, cuando la vi hace 30 años, escribir sobre la piel era algo extraordinario.

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