Por Farah Ayanegui*
"No todo lo que se va, se está cuidando. A veces solo está evitando quedarse."
Hay decisiones que se sienten correctas… pero no necesariamente lo son.
Irte de una relación, de un trabajo, de una conversación incómoda puede parecer un acto de amor propio. Y muchas veces lo es. Pero otras —las menos visibles, las más difíciles de aceptar— no es cuidado, es ego disfrazado de dignidad.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...