Por Laura Miranda*

Pocas palabras relacionadas con la alimentación generan tantas dudas como “edulcorante”. Con frecuencia se habla de ellos como un riesgo a partir de lecturas parciales de la ciencia, lo que ha confundido a muchas personas. Lo curioso es que casi todos estamos de acuerdo en algo: necesitamos reducir el consumo excesivo de azúcar, y los edulcorantes bajos o sin calorías llevan décadas de investigación que respaldan su papel para lograrlo.

En México, esto es importante. El sobrepeso y la obesidad siguen siendo uno de los principales retos de salud del país, y la diabetes es una de las enfermedades crónicas que más afectan a las familias y al sistema de salud. Si bien reducir el consumo de azúcares libres es importante, debemos encontrar alternativas que nos permitan hacerlo sin renunciar al sabor dulce de los alimentos y bebidas que nos gustan.

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.