Por: Staff Opinión 51

Anabelle Trejo no tenía una familia de emprendedores. Tenía una familia de Godínez.

Así lo cuenta ella, con humor, pero también con la claridad de quien sabe que elegir un camino distinto implica renunciar a ciertas seguridades. En su casa, el salario fijo, el seguro y la estabilidad no eran asuntos menores. Por eso, cuando anunció que quería emprender, la respuesta fue inmediata:

“Estás loca”.

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.