Por Natalia Pérez*

¿Quién pilota un avión? El ser humano. ¿Quién da mantenimiento a una aeronave? El ser humano. ¿Quién coordina el tránsito aéreo desde una torre de control? El ser humano. ¿Quién despacha un vuelo? El ser humano. ¿Quién interpreta la meteorología para proteger una operación aérea? El ser humano. ¿Quién programa sistemas de navegación, revisa radares, procesa información administrativa, supervisa recursos financieros y mantiene operativa la infraestructura aeronáutica? El ser humano.

Y al final de toda esa cadena de responsabilidad, confianza y seguridad… ¿quién se sube a un avión como pasajero? También el ser humano. Por eso, hablar del factor humano en aviación nunca será un tema menor.

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