Por Laura Pamela Sandoval*

Durante el Gran Premio de México, en el Autódromo Hermanos Rodríguez, el IMPI entregó a Sergio Pérez el título de registro de la marca “EVS El Viejo Sabroso”. El Instituto lo anunció el 1 de noviembre, y en el mismo evento aseguró 8 mil 254 piezas de mercancía apócrifa valuadas en 728 mil 935 pesos, de modo que el fin de semana dejó las dos caras del sistema de propiedad industrial, la que otorga derechos y la que los defiende.

El origen de esa marca es lo que vale la pena mirar con calma. “El Viejo Sabroso” no se le ocurrió a una agencia de publicidad ni salió de una sesión de estrategia de marca. Nació en 2021 de un meme que hicieron los aficionados, quienes tomaron una fotografía promocional del piloto, de espaldas y girando el rostro hacia la cámara, y la cruzaron con una frase que el público mexicano reconoce del doblaje al español del Maestro Roshi en Dragon Ball. La broma circuló durante años sin que nadie la administrara, se repitió en transmisiones y en gradas, y terminó siendo una forma de nombrarlo que el propio piloto adoptó.

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.