Por Vania Pérez Morales

El 5 de marzo de 2026, mediante el oficio CNDH/P/0132/2026, la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, pidió al Senado de la República cancelar la totalidad de las solicitudes de comparecencia que ese mismo organismo había presentado desde 2019 contra autoridades que se negaron a aceptar o cumplir Recomendaciones por violaciones a derechos humanos. Hablamos de al menos 103 expedientes. 103 casos con víctimas ya reconocidas, cuyo único mecanismo pendiente de rendición de cuentas fue borrado de un plumazo, sin que nadie les preguntara.

Para entender la gravedad de lo que se ha vuelto la defensoría del pueblo de México, es importante recordar que esta Comisión investiga, documenta y recomienda, pero la autoridad señalada conserva la libertad de aceptar o no, de cumplir o no, cuando se le envía una recomendación por violación a derechos humanos. Es un sistema que descansa, deliberadamente, en la fuerza moral y en la presión pública, no en la coerción.

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.