Por Vania Pérez Morales

El INAI no falló, el Sistema Nacional Anticorrupción no falló. Fallaron las personas y las autoridades que tenían la responsabilidad de hacer funcionar esas instituciones. Y son ellas quienes deben responder.

En la mañanera de esta semana, la presidenta mencionó dos cosas que quiere que queden en la memoria de la ciudadanía. Dejó claro que el INAI costaba más de mil millones de pesos y que algunos de sus comisionados están relacionados con posibles actos de corrupción. Ambas cosas pueden ser ciertas; sin embargo, esa no es toda la verdad. La verdad es mucho más amplia y es relevante construirla lo más completa posible. Dicen que el INAI no transparentaba ni rendía cuentas; pero el INAI era el órgano garante. Las autoridades, como sujetos obligados, eran las responsables de transparentar y rendir cuentas y son ellas las que ahora, por cierto, menos contestan.

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.