Por Adela Navarro Bello 

Tecate es un municipio de Baja California que apenas supera los 100 mil habitantes. Pueblo Mágico, decretado por la Secretaría de Turismo del Gobierno Federal, en los últimos meses ha visto perturbada la vida de sus habitantes por el estruendo de las balas que salen zumbando de armas cortas y largas en cualquier parte de la pequeña ciudad.

Enclavado entre cerros, donde destaca el Cuchumá, y con una zona agreste colindante con Estados Unidos, Tecate es un territorio preferido por los criminales para asentarse y desde ahí desarrollar sus ilícitos negocios, imponiéndose al son de balas, amenazas, muertos, desaparecidos y sobornos. Lo mismo se trata del trasiego de droga a cargo del Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel de Sinaloa o lo que queda de los Arellano, que del tráfico de personas, abuso de migrantes, robo en carreteras, cobro de piso, extorsión, secuestro, desaparición de personas e incendios.

SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.