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Mi vida como un tamal
Sentí temor de que algunos comensales feroces, que no disfrutan de la buena cocina o se rinden a la voracidad, quisieran darme una mordida por la sensación de mi aroma sensual y el perfume de mi piel.
La lección del 5to partido
Yo no sabía cuánta necesidad teníamos de sentirnos felices.
Qué bonito eres, México
Qué bonito eres, México, porque esta selección sacó nuestra esencia.