Por Liliana Romandía*
La inteligencia artificial está cambiando el perfil del vendedor. Los trabajos operativos son los más afectados: todo lo que no requiere cara a cara ni empatía real con el cliente. En el consumo directo —tiendas online, retail, servicio al cliente final— el cambio va más rápido.
La pregunta ya no es si la venta va a cambiar. La pregunta es quién va a sobrevivir al cambio.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...