Por Pamela Sandoval*
Hay invitaciones que se aceptan por cortesía y otras que terminan reordenando algo dentro de uno. La de Sofía Salafranca fue de las segundas. Nos conocemos porque su hija y la mía son amigas de la escuela —de esas amistades de niñas que, sin saberlo, terminan tejiendo también la de las mamás—, y fue precisamente por ese vínculo que nos invitó al Auditorio Nacional a ver Peter Pan en ballet. Lo que viví esa noche fue mucho más que una función: fue una lección sobre lo que significa, de verdad, incluir.
Sofía es la fuerza detrás de ViendoTEntiendo, una organización mexicana que trabaja por la inclusión efectiva de las personas con discapacidad auditiva. Y digo “efectiva” con toda intención, porque ese es justo el corazón de su propuesta: no basta con abrir la puerta de un recinto cultural si quien entra no puede vivir la experiencia completa. La inclusión que no se siente no es inclusión.
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