Por Laura Pamela Sandoval*

De los tres foros que el gobierno federal convocó para construir una propuesta de  regulación sobre plataformas digitales, inteligencia artificial y redes sociales en  menores, dos ya se celebraron y el último está programado en Guerrero el 17 de septiembre, de  manera que estamos pocos días de que termine la etapa de consulta y empiece la de  redacción. Vale la pena usar estos días para señalar algo que hasta ahora ha  ocupado un lugar sorprendentemente pequeño en la conversación. 

Las cifras con que el propio gobierno abrió el proceso son elocuentes. Nueve de cada  diez adolescentes mexicanos están conectados, quienes superan los dieciséis años  pasan un promedio de siete horas y media diarias en internet, ocho de cada diez  estudiantes ya usan inteligencia artificial generativa, y el ochenta y tres por ciento de  madres y padres declara preocupación por el tiempo que sus hijos pasan frente a las  pantallas, mientras dos tercios admiten no saber cómo controlarlo. La UNESCO  añadió que las niñas enfrentan el doble de riesgo de desarrollar trastornos  vinculados a la exposición en redes.

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.