Por Sofía Guadarrama Collado

El Tesla Roadster 2 apareció como esas sorpresas que uno no sabe si aplaudir o preguntar quién se va a hacer responsable si el auto cae sobre en una banqueta con transeuntes. Un coche que brinca, da maromas en el aire y presume acelerar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo: digno de feria de pueblo, pero con presupuesto de Silicon Valley. La función se montó en Texas, con thrustersde SpaceX y un sistema de succión que permite circular cabeza abajo. 

Resultado: asombro, memes y titulares. Y, claro, la pregunta incómoda: ¿qué queda cuando se apagan los reflectores y se guarda la pirotecnia?

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.