Por Sofía Pérez Gasque Muslera

Durante décadas hemos hablado de la competitividad de México como si fuera una sola entidad económica. Analizamos el crecimiento nacional, la inversión extranjera directa, las exportaciones o la inflación como indicadores que reflejan una realidad compartida. Pero cada vez resulta más evidente que México dejó de ser una sola historia económica hace tiempo.

Hoy conviven varios Méxicos dentro del mismo país.

Existe un México que atrae centros de datos, desarrolla ecosistemas tecnológicos, forma talento especializado y compite por industrias estratégicas. Existe otro México que enfrenta dificultades para atraer inversión, retener talento, generar empleo formal o construir infraestructura básica. Hay estados que compiten directamente con regiones de Estados Unidos, Canadá o Europa. Y hay otros que continúan luchando por resolver desafíos estructurales que limitan su crecimiento desde hace décadas.

SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.