Por Stephanie Henaro Canales

Las guerras tienen una característica curiosa. Casi nadie admite haberlas perdido.

Estados Unidos no perdió Vietnam; se retiró. La Unión Soviética no perdió Afganistán; completó una misión. Los británicos no fueron expulsados de Suez; simplemente entendieron que había llegado una nueva realidad internacional. 

Los gobiernos siempre encuentran palabras elegantes para describir aquello que no quieren nombrar.

Por eso resulta tan interesante observar las reacciones al acuerdo alcanzado esta semana entre Estados Unidos e Irán.

SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.