Culiacán, reflexiones desde la desesperanza
Lo que es una realidad es que hoy no hay ánimos para marchar, ni decir que somos más los buenos. Tampoco hay ánimos para defender que Sinaloa es más que la violencia.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.